La vida tiene esos momentos que no lo puedes comparar con nada, el relato anterior en el que recuerdo el dia que El Diego jugo en mi city es inolvidable para mi, el gol, pero tambien debo ahora que recuerdo como si fuera hace unos minutos que lo hubiera visto jugar, agregar el momento mas emotivo, que fue la vuelta alrededor de la cancha, la despedida y el agradecimiento a todos los concurrente, la cancha parecia que se cai la gente adentro porque estaba llena, y en el gol que hizo creo que todos quizimos correr hacia él a abrazarlo, por cierto el gol lo festejo con su clasico salto y el puño apretado hacia el cielo, la mejor manera de festejar un gol, uno siente que esta volando y tienes en el puño atrapado para toda la eternidad ese momento.